La formiga centra una parte de su actividad en la realización de cursos. Además de los cursos de catalán y castellano para personas inmigradas queremos ser un punto de referencia de una formación de calidad ligada a los principios que guían nuestra labor asociativa. También queremos ser un actor capaz de incidir en las políticas sociales.
- Defendemos el protagonismo y la participación de los usuarios. Creemos que las acciones dirigidas a cualquier colectivo se han de diseñar en función de las necesidades que este considere prioritarias.
- Queremos ejercer presión pública en defensa de los colectivos con dificultades para hacerse sentir socialmente y favorecer que puedan tener voz propia.
- Innovación en la búsqueda de nuevas fórmulas en el ámbito educativo y social, adaptadas a las necesidades específicas de los beneficiarios.
- Estamos a favor de una educación liberadora que fomente el compromiso, la conciencia y la participación social del alumnado de nuestros cursos.
- Defendemos el intercambio y la convivencia intercultural como una forma de enriquecimiento cultural mutuo. Es necesario que se adopten fórmulas para favorecer la participación de todos en la sociedad.
- Consideramos que las administraciones públicas deben aumentarn considerablemente los recursos destinados a finalidades sociales, ante el déficit que hay en Cataluña en esta materia. Creemos que el desarrollo social es una parte imprescindible del desarrollo global de nuestra sociedad. Vemos con preocupación como aumentan las desigualdades sociales y la precariedad laboral. Así mismo creemos que el crecimiento económico por sí solo no resuelve estos problemas y son necesarias políticas más audaces por parte de los poderes públicos.
- Pensamos que el tercer sector (asociaciones, fundaciones...) es clave en la lucha contra las desigualdades y discriminaciones y que debe tener un mayor apoyo por parte de las administraciones públicas, tanto a nivel de financiación como a nivel fiscal.
- Defendemos la independencia del tercer sector y el espíritu crítico ante los poderes políticos y económicos. Así mismo, la gestión de proyectos sociales por parte del tercer sector no ha de ser una externalización de los servicios del sector público basada en la reducción de costes..
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